La falta de inversión y una desaceleración económica más alta de lo esperada ya han provocado estragos en la actividad industrial del país.

De acuerdo con registros del INEGI, la producción industrial cayó 3.1 por ciento anual durante mayo, lo que representó la mayor caída para este indicador desde octubre de 2009, año en el que la crisis económica afectó los sectores productivos de México y el mundo.

La mala racha de la actividad industrial se prolongó por octavo mes consecutivo en mayo, situación que se explicó principalmente por los retrocesos observados en la minería y en la construcción.

La construcción presentó la disminución más pronunciada del mes, al registrar una caída de 9 por ciento anual, su cuarto retroceso consecutivo.

Por otra parte, la minería continuó siendo el principal lastre de la actividad industrial del país, ya que con una disminución de 8.9 por ciento anual durante mayo, hiló ocho meses en terreno negativo.

Ante este panorama, Enoch Castellanos, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), puntualizó que una de las causas de este deterioro en la actividad industrial es que sin inversión pública no puede haber crecimiento económico.

“Estamos experimentando nuevamente las consecuencias de una política de cero inversiones, que se ve reflejada en la reducción de las compras de gobierno en todos los sectores, incluyendo infraestructura y salud, si el mercado interno se detiene, la economía se estanca”.

De esta forma, Castellanos destacó que es necesario que el gobierno aplique los recursos que por mandato de ley está obligado a ejercer ya que la austeridad no significa dejar de invertir, sino invertir bien.

“Los industriales nos manifestamos a favor de la inversión responsable, del crecimiento, del desarrollo y de garantizar los cientos de miles de empleos que genera la industria”, dijo.

El director de la Canacintra recalcó que si la administración actual desea alcanzar la meta de crecimiento de 4 por ciento durante el sexenio, gran parte dependerá de la reactivación de las compras de gobierno y los recursos para infraestructura, así como del respeto al Estado de Derecho para generar certidumbre y así atraer inversión tanto nacional como extranjera.

Producción industrial se reduce a niveles de 2014

En la variación mensual, la producción industrial reportó una caída de 2.1 por ciento durante mayo con base en cifras ajustadas por estacionalidad.

Al respecto, Julio Santaella, presidente del INEGI, subrayó que la caída observada durante mayo ubicó al indicador en un nivel similar al de enero de 2014.

Para José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), el mal momento que vive el sector se debe a la falta de una política industrial.

“La recesión del sector industrial es una realidad innegable que requiere una visión de política económica diferente, el promedio de los primeros seis meses de la actual administración muestra un retroceso de 1.8 por ciento, la cifra más débil para un inicio de sexenio desde Zedillo”.

El director del IDIC consideró que es de suma importancia revertir la tendencia de la precarización industrial, ya que esta debilidad tiene un efecto negativo en el mercado laboral.

“De acuerdo con las estadísticas del IMSS, durante los primeros seis meses de la actual administración se han perdido 75 mil empleos formales, casi 63 mil de esa reducción se encuentra en el sector de la construcción, y la razón de esto último se vincula con la reducción de su capacidad potencial”, puntualizó De la Cruz.

*Este artículo aparece primero en El Financiero Bloomberg