El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación de 4.28 por ciento a tasa anual en mayo, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Este dato representó un nivel más bajo en comparación con el 4.41 por ciento registrado en el mes previo.

La información dada a conocer fue menor a lo estimado por analistas consultados por Bloomberg, quienes esperaban una variación de los precios de 4.35 por ciento a tasa anual.

El comportamiento mostró que la inflación salió del rango objetivo fijado por el Banco de México (3 por ciento, +/-un punto porcentual) desde la segunda quincena de marzo.

Durante el quinto mes del año, las dos balanzas que integran al INPC reflejaron ajustes a la baja.

Por una parte, la balanza no subyacente, que es aquella que incluye productos de alta volatilidad en sus precios, pasó de 6.08 por ciento en abril a 5.78 por ciento en mayo, impulsado principalmente por la disminución que mostraron los precios de los energéticos y las tarifas autorizadas por el Gobierno.

De manera particular, los energéticos reportaron su menor incremento de precios en los últimos dos años y medio, al presentar una variación de 6.51 por ciento anual.

Al interior de este tipo de productos se pudo observar que el aumento de precios de la gasolina Magna fue de 8.66 por ciento a tasa anual durante mayo, lo que representó su menor incremento desde febrero de 2018.

A su vez, la gasolina Premium también presentó su nivel más bajo de precios en 15 meses, al registrar una tasa de 7.64 por ciento anual, mientras que la inflación del diésel se ubicó en 6.76 por ciento, su menor precio en tres meses.

De manera complementaria, las tarifas autorizadas por el Gobierno (como los derechos por el suministro de agua y trámites vehiculares) se ubicaron en 3.64 por ciento, ligeramente por arriba del 3.52 por ciento del mes precedente.

En contraste, los productos agropecuarios fueron los ‘culpables’ de que la balanza no subyacente no pudiera disminuir más, ya que reportaron un repunte de 6.08 por ciento, derivado de los incrementos que presentaron las frutas y verduras (11.26 por ciento anual) y los pecuarios (3.29 por ciento).

Por otra parte, la balanza subyacente continuó presentando cierta resistencia a disminuir, aunque logró pasar del 3.87 por ciento de abril a 3.77 por ciento en mayo.

De manera desagregada, se observó un ligero ajuste al alza en las mercancías (3.82 por ciento), aunque fue compensado con la disminución que mostraron los servicios (3.69 por ciento).

En la variación mensual, la inflación bajó 0.29 por ciento, su mayor disminución en un año.

Los productos que más se encarecieron durante el mes en cuestión fueron el aguacate (32.19 por ciento), el pollo (6.49), la naranja (8.21), los plátanos (3.97), la papa (3.26) y la carne de cerdo (1.50).

Ante estos incrementos, las carteras de los mexicanos fueron compensadas con las disminuciones que presentó el limón (-30.47 por ciento), la electricidad (-20.54 por ciento), cebolla (-18.36), servicios turísticos en paquete (-12.64), tomate verde (-10.98) y el transporte aéreo (-10.30).

*Este artículo aparece primero en El Financiero Bloomberg.