«Decepción, podría haber sido mejor», Alberto Ramos de Goldman Sachs

Entrevista con Alberto Ramos, economista para Latinoamérica de Goldman Sachs.

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Alberto Ramos, Goldman Sachs.

Alberto Ramos, economista para Latinoamérica de Goldman Sachs, consideró que aún es temprano para hacer una evaluación de la administración de AMLO, pero hay diversas señales que indican que las cosas no van ‘requetebien’, ya que hay una clara desaceleración de la economía, inversión muy rezagada y una debilidad en el consumo privado.

“También se comienza a ver una desaceleración en el mercado de trabajo, es algo que hay que mirar. Hay bastante incertidumbre sobre el rumbo de la política macroeconómica, por lo que la economía se encuentra débil por estos factores”.

El especialista de Goldman Sachs prevé que aun hay conservadurismo en el Banco Central ya que no tiene mucho espacio para rebajar la tasa de interés debido a la incertidumbre que permea en el país, a eso hay que agregarle el ‘downgrade’ de Pemex por parte de algunas calificadoras.

“Estas son señales de una economía que se ha debilitado y la incertidumbre que permanece”.

Uno de los factores positivos de la actual administración fue el incremento al salario mínimo, aunque Alberto Ramos puntualizó que se deben ver por los dos frentes, los que reciben y los que pagan.

“Es cierto que hay un aumento del salario mínimo, pero esto también tiene implicaciones macro, ya que podría reflejarse en un incremento del costo del trabajo, ya que se puede mover por encima de la productividad y en un plazo determinado podría derivar en una menor creación de empleo”.

Ramos añadió que no se puede desligar el salario y la productividad, ya que genera presiones de costos, sobre la inflación, tasas de interés, lo que termina por generar desequilibrios macro.

Puntos positivos de la 4T

El economista para Latinoamérica de Goldman Sachs me comentó que una parte que ha sorprendido positivamente es la disciplina fiscal, ya que hasta ahora se ha observado bastante control sobre el gasto y se nota que el gobierno tiene la determinación de hacer las correcciones que sean necesarias, para cumplir la meta de superávit fiscal que se ha comprometido.

“El problema es que va a ser cada vez más difícil hacerlo y ahí va a ser la verdadera ‘prueba de fuego’ del gobierno de AMLO, ya que la economía se desacelera, el ingreso se desacelera y las presiones financieras sobre Pemex podrían derivar en que se convierta en un problema difícil de manejar”.

Crecer al 2 por ciento en 2019 es muy complicado

Alberto Ramos visualiza que los verdaderos desafíos desde el punto de vista macro son el bajo crecimiento, la baja inversión y los temas vinculados con Pemex.

“La expectativa de crecer 2 por ciento durante 2019, es muy difícil, es posible pero requiere un cambio muy significativo, ante la falta de confianza empresarial es necesario que la inversión aumente, lo que permitiría detonar un mejor segundo semestre, hay que enviar señales un poco más alentadores para los inversionistas, la IED requeriría otro tipo de señales para que se pueda alentar la inversión, pero soy economista, no psicólogo, así que no sé qué va a pasar, aunque se ve muy difícil, luego de la contracción de 0.2 por ciento en el primer trimestre del año”, resaltó Ramos.

El economista de Goldman Sachs recordó que este gobierno recibió una economía muy bien armada, con pleno empleo, credibilidad de política monetaria, tasa de cambio competitiva, una situación muy saneada de cuenta de capitales, cuenta corriente, balanza de pagos, situación fiscal muy fuerte, con un superávit primario con una deuda que continuaba declinando y un crecimiento económico moderado, no espectacular, pero el consumo privado crecía por arriba de la economía.

“La economía estaba bien balanceada, por lo que no había necesidad de cambios profundos en el manejo macro, aunque claramente se perdió bastante dinamismo, no creció en el último trimestre lo que bien pudo ser un reflejo de incertidumbre”, dijo.

¿Se puede presumir la inflación como logro de AMLO?

Claramente es un logro de la política monetaria del Banco de México, tanto en la estabilidad de la inflación como del tipo de cambio, ya que aunque la política macro ha mantenido un grado importante de disciplina fiscal, ésta hubiera enflaquecido si estuviéramos en otro nivel de inflación.

Si Alberto Ramos pudiera definir en una frase el primer aniversario de la 4T, sería “Decepción”, «el arranque sexenal podría haber sido mejor, se encuentra por debajo de las expectativas que se tenían, con un panorama incierto, concluyó.