Fernando López Macari, presidente nacional del IMEF.

Fernando López Macari, presidente nacional del IMEF, resaltó como un factor muy rescatable de la actual administración el compromiso de mantener una la disciplina fiscal y un superávit primario durante el primer año.

“Estos compromisos deberían de ser claves e inamovibles a lo largo de la administración, con el objetivo de garantizar que, independientemente de las decisiones que se tomen en inversiones de infraestructura o de los programas sociales, estos pudieran fondearse bajo un adecuado esquema de balance entre los gastos y los ingresos del erario”.

El presidente del IMEF también rescató como otro de los puntos favorables del actual sexenio el no aumentar la deuda soberana.

“A estos dos puntos hay que agregarles el no incrementar impuestos a las empresas y las personas y respetar la independencia del Banxico, son los cuatro factores positivos que ha mostrado la actual administración hasta el momento”.

Debilidad económica, preocupa

“Nos preocupa la desaceleración, originalmente se pensaba que iba a ser menor, siempre hay desaceleración al inicio del sexenio pero esperábamos que fuera menor, nos preocupa la intensidad, la profundidad de la desaceleración, pero también la incertidumbre, en la medida que se prolongue será mucho más difícil cambiar la trayectoria de la curva de descendente a ascendentemente”, dijo el presidente nacional del IMEF.

López Macari consideró como poco probable el crecer al 2 por ciento que prometió el presidente de la República.

“No usaría el adjetivo de imposible, pero ya pasaron seis meses del año, por lo que contrarrestar la desaceleración y llegar a índices de 2 por ciento, es poco probable, debido a la incertidumbre que permea”.

El presidente del IMEF comentó que el escenario que ellos visualizaban era de 1.8 para 2019, ligeramente por debajo del 2 por ciento de 2018, “pero lo hemos ido ajustando a la baja constantemente desde febrero, influenciado por desaceleración económica mundial y fenómenos domésticos que golpearon al país como el desabasto de combustibles, los paros laborales en Tamaulipas, bloqueos de vías férreas en Michoacán, la cancelación del aeropuerto y últimamente, la caída de la construcción en la CDMX por la falta de permisos y licencias.

En una frase, Fernando López Macari describió el arranque sexenal como: “Desaceleración económica combinada con incertidumbre”.