Eran poco más de las 7 de la mañana del 20 de junio, cuando de repente recibí un mensaje a través de Twitter de mi compañera de trabajo (y amiga de la carrera de periodismo en la Septién), Alejandra Rodríguez, que decía: “ya viste @Hector_Dius que El Financiero maneja las cifras a conveniencia, y que no consideraste a los becarios de los Programas Sociales que, según, se han dado de alta en el IMSS #lamañanera”.

Me quedé con cara de ¿y ahora qué hice?, no voy a negar que me puse nervioso, ya que de cierta manera, ya esperaba una reacción de este tipo, pero no imaginaba que se diera de una forma tan particular.

Pero vayamos por partes, todo inició un día antes, cuando el IMSS publicó las cifras de empleo del mes de mayo. Normalmente yo no cubro ese indicador, pero debido a que la compañera que manda esta nota estaba de viaje en Francia, me tocó redactarlo a mí.

Los datos fueron muy interesantes, ya que revelaron que la generación de empleo había caído 88 por ciento durante el quinto mes del año.

Aquí valdría la pena aclarar un asunto, normalmente, el modus operandi de la redacción de El Financiero es así:

  1. A las 8 am, el INEGI publica un indicador macroeconómico de coyuntura (yo me encargo de cubrir esta fuente), así que descargo los datos y redacto una noticia que envío a web y a mi jefe inmediato, con el objetivo de que la incluya en la agenda del día y se analice su valor periodístico en la junta matutina que tiene el periódico.
  2. Una vez que la nota es analizada por la junta editorial, me avisan ‘que onda’ con la noticia, generalmente existen estas opciones: hay que extenderla porque puede ser tema de portada (PIB, inflación, IGAE, balanza comercial o producción industrial), hay que mantenerla de esa longitud (suele pasar con la confianza del consumidor, empresas constructoras, indicadores cíclicos, ventas minoristas, servicios, entre otras) o también se puede dar el caso de que me digan “ni te preocupes, no va a entrar al impreso” (normalmente indicadores IMMEX, minerometalúrgicos o reservas internacionales).
  3. Cuando me enteró del status de la noticia, pongo manos a la obra para buscar opiniones de expertos mediante llamadas telefónicas o a través de algún reporte, con la intención de darle voces a la noticia. También analizo más datos para cruzar información o encontrar ángulos más interesantes.

Una vez aclarado el proceso que tiene la publicación de una noticia, continúo con la historia. Ya una vez enterado del ángulo que debe llevar la nota, me puse a investigar sobre el indicador de empleo y contacté a tres expertos del tema para que la noticia estuviera respaldada.

Consulté a Raymundo Tenorio, profesor emérito del Tec de Monterrey; a Jesuswaldo Martínez, investigador del Instituto Belisario Domínguez (donde hice mi servicio social), y a Héctor Márquez Pitol, director general de relaciones institucionales de ManpowerGroup.

Los tres coincidieron en algo: las cifras de empleo del mes de mayo habían sido malas, así que no vi el inconveniente de cabecear la nota así: “Creación de empleo formal se desploma 88% en mayo”.

Al otro día, cuando la edición del periódico salió a las calles de la CDMX, algún niño voceador le vendió El Financiero al presidente de México, y mientras desayunaba unos chilaquiles verdes y tomaba unos sorbos de jugo de naranja, leyó la nota y escupió del coraje: “Yo tengo otros datos”.

Por lo tanto, en la conferencia matutina que diariamente brinda el presidente en Palacio Nacional (coloquialmente conocidas como ‘mañaneras’), hubo algunos reporteros que le preguntaron sobre la noticia dada a conocer por el IMSS y el ‘Ganso mayor’ ya tenía afilada la navaja (hasta traía el comunicado del instituto impreso) y se fue con todo contra la nota de El Financiero que escribí.

Debo aclarar que hasta la fecha, no entiendo porque se fue contra esta nota en específico, ya que la mayoría de los diarios de circulación nacional abordaron ese ángulo, pero hubo varios puntos que resaltó el presidente sobre la nota.

  1. AMLO dijo que las estadísticas se pueden manejar de muchas formas, y que la nota de portada de El Financiero había sido sensacionalista, ya que no habíamos tomado en cuenta la generación de empleos del programa ‘Jóvenes construyendo el futuro’.
  2. El presidente del país no se quedó con las manos cruzadas y convocó a una rueda de prensa extraordinaria en la que Zoé Robledo, director del IMSS, daría a conocer información aclaratoria.
  3. AMLO se despidió del tema durante la ‘mañanera’ diciendo que iba a hablar con Enrique Quintana (director general editorial de El Financiero), porque ya tenían planeada esa reunión, (aclaró que no se debía al contenido de la nota, pero aún así, debo aceptar que sentí ñañaras).
  4. El director del IMSS, en su conferencia de prensa, divulgó un ‘Power Point’ de 9 láminas donde añadió capturas de pantalla de la portada de El Financiero de ese día y la comparó con la misma nota de hace 6 años, en la que mencionó que no se ‘midió con la misma vara’ la información.

    Power Point dado a conocer por el mismísimo IMSS.
  5. Al final del día, Zoé Robledo aclaró que los becarios beneficiados del programa social “Jóvenes construyendo el futuro”, no son empleos formales, por lo que NO deben ser tomados en cuenta por el IMSS, pero para no dejar quedar mal al presidente, mencionó los grandes beneficios que tienen los jóvenes aprendices que participan en el programa (buen salario, seguro médico y la posibilidad de unirse a un trabajo formal al terminar su beca de un año).

Como conclusión, me gustaría mencionar lo siguiente: Es muy bonito trabajar en un lugar donde te leen, incluso el presidente de la República.

La nota que escribí pasó por muchas personas para que pudiera ser publicada, además de que fue respaldada con voces de especialistas en el tema, así que no había probabilidades de decir una mentira, las cifras son las cifras, los datos duros son los datos duros.

Fue la primera vez en mi corta carrera periodística que pasé por algo así, pero en vez de sentir miedo o algo parecido, me agradó la experiencia, ya que el principal anhelo de un periodista es ofrecerle información de calidad al lector, con el objetivo de que él pueda formar sus propias conclusiones.

Mientras tanto, les comparto el enlace de la noticia y las reacciones que publiqué un día después, para que ustedes formen sus propias conclusiones, pero creo que al presidente AMLO le caería muy bien aceptar cuando las cosas no están saliendo bien.

Los arranques sexenales son complicados y necesitas experiencia para comenzar a dar resultados, no sirve de mucho negar la realidad y exponer excusas. Todos queremos que le vaya bien a México, no somos adversarios, todos trabajamos muy fuerte desde nuestras trincheras… ‘me canso, ganso”.