El triunfo de la disciplina alemana

Un análisis sobre Alemania, campeón del Mundial Brasil 2014.

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8 de la mañana, me levanto de la cama y antes de preparar la primera jarra de café del día, prendo religiosamente la televisión y ya no hay Primero Mundial, ni Hoy mundialista, los canales especializados en deportes como ESPN o Fox Sports ya pueden darse el lujo de transmitir beisbol o carreras de ciclismo, el mes dedicado a Brasil y al fútbol, ese que sólo ocurre cada 4 años ha finalizado y la nostalgia es horrible.

Para los futboleros de corazón es tiempo de regresar a la realidad de la Liga MX, de emocionarse con un Pachuca contra León en vez de un Alemania vs Brasil, llegó el momento de corear los goles del Chaco Jiménez en lugar de los de James Rodríguez, la resaca mundialista pegará fuerte, pero afortunadamente Brasil 2014 nos dejó recuerdos y experiencias inolvidables.

Alemania se coronó como campeón del torneo, justa y merecidamente, fue el único equipo del campeonato que no perdió ningún encuentro, además lograron enmarcar para la posteridad la épica goleada en semifinales de 7 goles a 1, nada menos que contra el anfitrión, Brasil.

Alemania se coronó campeón del mundo por cuarta ocasión.
Alemania se coronó campeón del mundo por cuarta ocasión.

La primera fase del torneo fue muy vistosa y había una media aproximada de 3 goles por partido, pero a partir de los octavos de final las selecciones nacionales fueron más cuidadosas, algo natural cuando sólo existen dos opciones: seguir avanzando en el torneo o regresar a casa. Alemania tuvo la increíble cantidad de 2.6 goles por partido, para un total de 18 goles en 7 partidos.

Cabe destacar el compromiso y la seriedad de la federación alemana, en comparación con el organismo mexicano, que no tiene reparos en cambiar de directores técnicos como de calcetines y sólo se interesa por incrementar el negocio monetario de la selección, la escuadra dirigida por Joachim Low llegó con mentalidad ganadora meses antes de que iniciara el Mundial, el técnico ya tenía la experiencia de Sudáfrica 2010 (punto para la continuidad), contruyó su propio «bunker» en Brasil llamado «Campo Bahía«, que estaba conformado por 13 pequeños edificios, donde descansaron y entrenaron todos los jugadores y el cuerpo técnico alemán (punto para la planificación).

Y de pilón, la escuadra germánica quizó dejar un legado humanitario en tierra cariocas, y donó la cantidad de 10 mil euros al pueblo indígena de Pataxo para que pudieran comprar una ambulancia que ayude al servicio médico de su comunidad. Ellos fueron los campeones dentro y fuera de la cancha.

Por otra parte, México tuvo una participación bastante decorosa, dejó un buen sabor de boca a la afición, y aunque no se logró jugar el ansiado quinto partido, la FIFA ubicó al TRI en la posición número 10 del torneo, nada mal considerando que estuvimos fuera del mundial por algunos minutos. La selección del Piojo Herrera tiene una base respetable de jugadores para ganar la próxima Copa Oro y hacer un papel trascendental en la Copa América del 2015 que se llevará a cabo en Chi-Chi-Chi, le-le-le, ¡Viva Chile! (tenía que decirlo).

La gran decepción del torneo fue Brasil, ni Vegeta en la película de «La Batalla de los Dioses» fue más humillado que la escuadra carioca, que no pudo conseguir ni el premio del tercer lugar en su propio país, la actual generación brasileña no estuvo a la altura de las circunstancias, y las malas noticias no terminan ahí, la actual mandataria de Brasil Dilma Rousseff ha perdido popularidad de cara a las próximas elecciones presidenciales de octubre, pues además del papelón que hicieron los brasileños dentro de la cancha, los costos de la organización superaron los ¡14 mil millones de dólares! entre remodelaciones e inversiones.

Por ejemplo, el estadio Mane Garrincha ubicado en Brasilia es un verdadero «elefante blanco», éste es el nombre que reciben construcciones monumentales de primer nivel que únicamente sirven para un evento mediático (como Mundiales o Juegos Olímpicos) con el objetivo de «apantallar» al mundo, pero que una vez finalizado, no tendrán un uso productivo. No por nada, las protestas de los ciudadanos brasileños fueron inusitadas, pues se dejó de destinar dinero a importantes causas sociales.

Las redes sociales cambiaron por completo el papel del espectador, la eliminación mexicana frente a Holanda fue más llevadera con las decenas de memes que parodiaban el «No era penal» y el clavado de Arjen Robben. Según la aplicación de la FIFA, la final de la Copa del Mundo tuvo 1, 979,800 menciones totales, con un equivalente a 2,820 comentarios por hora y 47 por minuto. Todo un suceso que permite a los aficionados formar parte activamente del torneo más popular del planeta tierra.

Adiós cristo Redentor, La cuenta regresiva para el Mundial de Rusia 2018 ha comenzado, nos vemos en cuatro años.

Logo oficial del próximo Mundial a celebrarse en 2018.
Logo oficial del próximo Mundial a celebrarse en 2018.