El país necesita un comité que determine si la economía se encuentra en recesión, con base en criterios sólidos y fundamentados.

Durante los días previos a la divulgación del Producto Interno Bruto (PIB) para el segundo trimestre del año se observó un clima de incertidumbre entre analistas económicos y académicos, debido a que no lograban ‘ponerse de acuerdo’ para definir si la economía mexicana estaría en la antesala de sufrir una recesión, situación que no sucedió.

Ante este panorama, Julio Santaella, presidente del INEGI declaró que la institución que preside puso en marcha la creación de un comité que pueda analizar y establecer el fechado de ciclos económicos en México.

“De esta forma, toda esta discusión de si estamos en recesión o no, podría contar con criterios más sólidos y fundamentados que ayuden a la sociedad a poder discernir el estado que tiene nuestra economía”, señaló Santaella.

Este grupo de expertos comenzó a trabajar desde el pasado junio y se espera que para los últimos meses del año se pueda tener una recomendación de cómo se tendría que valorar y estudiar los ciclos económicos.

El Financiero consultó a tres miembros que forman parte del comité, para conocer de primera mano la relevancia de este grupo técnico.

Por una parte, Arturo Antón, investigador del CIDE, señaló que es necesaria su creación para contar con un grupo técnico de expertos apartidista y con amplia credibilidad que arrojaría información valiosa a los responsables de la política económica y al público en general.

“Definir un ciclo recesivo es mucho más complejo que simplemente afirmar que dos trimestres de decrecimiento del PIB equivalen a una recesión. Es probable también que el comportamiento del PIB sea insuficiente para determinarlo, se requieren de otras variables e indicadores complementarios para llegar a una conclusión de esa naturaleza”, expresó Antón.

Para Víctor Manuel Guerrero, catedrático del ITAM, es importante diferenciar entre el enfoque clásico y el de ciclo de crecimiento, ya que cada uno de ellos tiene una lectura distinta.

“Mediante el ciclo clásico (el que utiliza la NBER de Estados Unidos) se puede anticipar más fácilmente una recesión, ya que su lectura va más adelantada, mientras que el ciclo de crecimiento (metodología compatible y utilizada por la OCDE), anticipa mejor los puntos más altos (crestas) de un ciclo”.

A su vez, Luis Foncerrada, economista en jefe de AmCham México destacó que para puntualizar que el ciclo económico se encuentra en recesión, la mayor parte de los indicadores relevantes (ingreso, empleo, ventas y producción industrial) estén descendiendo a tasas negativas de crecimiento por un largo periodo.

“Hay tres condiciones para determinar una recesión, la primera es que todas las variables tengan el mismo comportamiento negativo, la segunda es que ese comportamiento lo veamos durante un periodo amplio, superior a dos trimestres y finalmente, la tercera condición sería la de observar la profundidad de la caída”, puntualizó el especialista macroeconómico.

*Este articulo apareció primero en El Financiero Bloomberg.