IMEF ajusta a la baja previsión de crecimiento económico de México de 0.4% a 0.3% para 2019

El Comité Nacional de Estudios Económicos del instituto recortó también su expectativa de crecimiento para 2020, de 1.3% a 1.25%.

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El Comité Nacional de Estudios Económicos (CNEE) del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) ajustó este martes a la baja sus expectativas de crecimiento económico de México para 2019, al pasar de 0.4 a 0.3 por ciento.

Asimismo, para el 2020, el consenso de economistas encuestados anticipó un crecimiento de 1.25 por ciento, cifra ligeramente inferior al 1.3 por ciento previsto en la reunión de septiembre.

“Para modificar la perspectiva negativa que tenemos la mayoría de los analistas sobre el desempeño de la economía mexicana, se debe generar un clima de confianza entre inversionistas privados, sobre todo en las medianas y pequeñas empresas, ya que últimamente estas se han mostrado más cautelosas, lo que desincentiva el consumo y la inversión”, dijo Mario Correa, vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos (CNEE) del IMEF.

Fernando López Macari, presidente nacional del IMEF, resaltó que la institución que preside ya contemplaba una desaceleración económica asociada a la curva de aprendizaje de la nueva administración, pero no esperaban que esta curva se prolongara por tanto tiempo.

Respecto a otros indicadores de coyuntura, el IMEF estima que la inflación cierre el año en 3.2 por ciento, con una tasa de política monetaria de 7.38 por ciento y un tipo de cambio de 20 pesos por dólar.

Durante las últimas semanas, organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y agencias como Moody’s recortaron también sus previsiones de crecimiento para el país.

Por su cuenta, la administración de López Obrador, en el Paquete Económico 2020 presentado en septiembre, estimó un crecimiento en el rango de 0.6 -1.2 por ciento.

Ley de Austeridad Republicana atenta contra profesionalización del servicio público

El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) arremetió este martes contra la aprobación de la Ley Federal de Austeridad Republicana (LFAR), ya que su implementación representaría un atentado en contra de la profesionalización del servicio público.

“La aprobación de esta ley atenta contra la profesionalización del servicio público y su impacto podría darse sobre una estructura de gestión pública ya debilitada ante la pérdida de competentes funcionarios técnicos, después de la cancelación de prestaciones y reducción de sueldos. No hay que olvidar que se trata del capital humano que el país ha formado durante décadas”, dijo el presidente nacional del IMEF, Fernando López Macari, en conferencia de prensa .

El instituto ejemplificó que la austeridad republicana que está propagando la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador está generando incertidumbre en muchas dependencias. Un caso es la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), organismo del sistema financiero que durante este sexenio ha perdido capacidad operativa ante la renuncia de 42 funcionarios de alto nivel.

“La nueva ley no solo no va a resolver los problemas de fondo, sino que los puede agravar y peor aún, generar otros”, puntualizó el presidente del IMEF.

Con la nueva ley aprobada por la Cámara de Diputados y el Senado, y que se encuentra en proceso de ser publicada por el mandatario, el IMEF pidió a AMLO que reconsidere estos términos y regrese la Ley a los legisladores con el objetivo de llevar a cabo las modificaciones pertinentes y se evite un fuerte golpe al alto grado de profesionalismo que han mostrado la mayoría de los funcionarios públicos en los últimos 30 años.

Entre las características de la nueva ley, destacó que los servidores públicos no van a tener la oportunidad de trabajar en el sector privado dentro de su área de conocimiento por diez años.

“Es claro que los individuos actúan dependiendo de varios factores, pero el más importante es la estructura de incentivos. Si a un funcionario se le paga todavía menos y además vive en la incertidumbre de que su empleo depende más del momento en el que termine la administración, que de sus capacidades técnicas, su talento y esfuerzo. Se queda sin incentivos para permanecer en el servicio público”, agregó López Macari.

*Este artículo aparece primero en El Financiero Bloomberg.