El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación de 4 por ciento a tasa anual en la primera quincena de junio, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De esta forma, la inflación se ubicó dentro del rango objetivo del Banco de México, fijado en 3 por ciento +/- 1 punto porcentual.

De acuerdo con la medición quincenal anual, la inflación había abandonado el rango establecido por el Banxico desde la segunda quincena de marzo del presente año.

La información dada a conocer fue menor a lo estimado por analistas consultados por Bloomberg, quienes esperaban una variación de los precios de 4.03 por ciento a tasa anual.

Para Alberto Ramos, economista para Latinoamérica de Goldman Sachs, aunque el informe de la inflación dibujó una tendencia a la baja, es necesario seguir monitoreando los precios, “en particular para detectar signos de presiones emergentes de costos por el incremento de los salarios”.

La inflación no subyacente, aquella que toma en cuenta el comportamiento de diversos productos de alta volatilidad, se ubicó en 4.34 por ciento a tasa anual, lo que representó su menor nivel desde la primera quincena de enero de 2017.

El comportamiento de los energéticos registró una variación de 3.34 por ciento a tasa anual, su menor aumento en casi dos años y medio.

De manera desagregada, tanto la gasolina Magna como Premium mostraron su menor incremento de precios desde febrero de 2018, al reportar tasas anuales de 6.99 y 6.61 por ciento, respectivamente.

A su vez, el diésel, el gas natural y la electricidad mostraron variaciones de 6.34, 6.26 y 1.93 por ciento anual, en cada caso, mientras que el gas doméstico LP presentó una reducción de 6.03 por ciento.

De manera complementaria, la balanza no subyacente no pudo disminuir más debido al aumento de 5.82 por ciento que presentaron los productos agropecuarios, cifra superior al 5.54 por ciento registrado la quincena anterior.

Al interior de este componente se observó un repunte de 4.26 por ciento en los productos pecuarios (productos vinculados a la ganadería, como la carne de cerdo y res), mientras que las frutas y verduras cedieron un poco, al pasar de 9.95 por ciento en la segunda quincena de mayo a 9.45 por ciento en los primeros quince días de junio.

Por otra parte, la balanza subyacente presentó un incremento de 3.87 por ciento, su mayor nivel en dos meses, derivado en gran parte por los repuntes observados en las mercancías (3.94 por ciento) y en los servicios (3.76 por ciento).

En la variación quincenal, el INPC registró un alza de 0.01 por ciento, su menor incremento para un periodo similar desde 2014.

Los productos que más le ‘pegaron’ al bolsillo de los mexicanos durante la primera quincena de junio fueron los incrementos del chayote (34.03 por ciento), el transporte aéreo (16.23), la naranja (6.64), el tomate verde (5.27), el aguacate (4.05), los servicios turísticos en paquete (2.8) y el pollo (2.02).

*Este artículo aparece primero en El Financiero Bloomberg