El superávit comercial entre México y Estados Unidos alcanzó 81 mil 517 millones de dólares en 2018, cifra que representó un incremento de 14.9 por ciento en comparación con el año previo, de acuerdo con información del Buró de censos estadounidense.

El saldo superavitario de México con Estados Unidos nunca había sido tan alto, aunque al comparar las tasas de crecimiento anuales, ya se había observado un incremento mayor entre 2009 y 2010, con un avance de 38.9 por ciento en tan solo un año.

Para Leticia Hernández, investigadora del Colegio de la Frontera Norte, el superávit comercial se derivó de la depreciación que sufrió el peso frente al dólar durante 2018, lo que generó exportaciones más dinámicas e importaciones más caras.

“El superávit no genera crecimiento económico porque las principales exportaciones de nuestro país son en realidad, reexportaciones, es decir, importamos insumos o productos estadounidenses, los ensamblamos y luego los volvemos a regresar para allá”, agregó la especialista.

Miguel González, coordinador del Centro de Estudios Financieros y de Finanzas Públicas de la UNAM, dijo que el saldo superavitario también se vio influenciado por la política fiscal de Donald Trump, al aumentar la capacidad de consumo de los norteamericanos y disminuir la tasa de desempleo, lo que se reflejó en el envío de remesas al país.

El déficit comercial de Estados Unidos alcanzó 621 mil 936 millones de dólares, el mayor monto desde la crisis del 2008.

Estuvo influido por el saldo negativo en sus intercambios con sus principales socios comerciales. En el caso de China, ascendió a 419 mil 162 millones de dólares.

“Los abultados desequilibrios comerciales de EU son insostenibles y son un catalizador importante para llegar a un acuerdo con China e impulsar las negociaciones en los congresos de las naciones que recientemente firmaron el denominado T-MEC”, dijo Carlos Hernández, analista de Masari Casa de Bolsa.

*Este artículo aparece primero en El Financiero Bloomberg.