El ingreso por remesas familiares rompió un récord durante abril, al reportar una entrada de 2 mil 861 millones de dólares, su nivel más alto para un periodo similar desde que Banco de México tiene registros.

A pesar de la captación histórica de billetes verdes el crecimiento anual de remesas reflejó una moderación, al reportar una variación de 3.6 por ciento, cifra por debajo del 14.8 por ciento reportado durante el mismo mes del año pasado.

Juan Carlos Alderete, economista senior de Grupo Financiero Banorte, consideró este lunes que este comportamiento estuvo influido por la dinámica reciente del empleo de los migrantes mexicanos en Estados Unidos, mismo que se ha venido desacelerando.

Al primer cuatrimestre de 2019, se han recibido 10 mil 521 millones de dólares por concepto de remesas, cifra superior en 5.8 por ciento a las observadas durante el mismo periodo de 2018.

En la variación mensual, los ‘migradólares’ registraron un decremento de 0.7 por ciento.

En abril, se llevaron a cabo 8 mil 906 operaciones, lo que representó un crecimiento de 3 por ciento anual, mientras que el envío promedio de remesas fue de 321 dólares (poco más de 6 mil 100 pesos).

Para los próximos meses, el especialista de Banorte indicó que la retórica anti-inmigrante continuará influyendo en el flujo de remesas, “en particular, las tensiones en abril se incrementaron como resultado de mayores revisiones en la frontera, así como comentarios más agresivos del presidente (Donald) Trump».

De acuerdo con cifras del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), alrededor de 1.7 millones de hogares mexicanos reciben dólares por parte de familiares o conocidos que laboran en Estados Unidos.

México es la tercera economía receptora de remesas en el mundo, luego de la India y China.

Entre los principales usos que se le suelen dar a los ‘migradólares’ se encuentran manutención, salud y educación.

*Este artículo aparece primero en El Financiero Bloomberg.