Taxis vs Uber

Un análisis sobre el uso de Uber o de Taxi. ¿tú qué prefieres?

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Cinco minutos. Faltaban cinco minutos para que dieran las 12 de la noche,  en ese momento podía entender a la perfección la ansiedad de La Cenicienta por llegar antes de medianoche a casa, la única diferencia entre nosotros es que yo no tenía a mi disposición un arrogante y hermoso carruaje, ¡yo dependía del metro!

y como todos sabemos, el último tren pasa a la media noche y… ¡no logré alcanzarlo!

Entre la desesperación y la incertidumbre por no saber que hacer, tuve que tomar una decisión drástica, más o menos igual a cuando Gokú tuvo que sacrificar su vida para derrotar a Cell y salvar a la tierra (otra vez): Tomé un taxi.

IMG_4030Por mi cabeza pasaron decenas de escenarios, uno más temible que el anterior. ¿Ignorarán el taximetro y me cobrarán la «cuota nocturna»?, ¿Me dirán «Uy no joven, hasta allá no voy», ¿Irá escuchando el Panda Show?, ¿El taxista me pondrá al día en temas políticos?, ¿Sentiré que estoy en las grabaciones de Rápidos y Furiosos  7, Reto Tlalpan?, De todas maneras no tenía opción, era eso o esperar a que abrieran el metro de nuevo y ya tenía sueño, sólo quería llegar a casa a descansar.

Es así que tomé un taxi, las profecías se cumplieron, me dijeron que la cuota del servicio ya estaba establecida, 200 pesos hasta donde vivo, mi mente estratégica aceptó el trato, apesar de que sólo contaba como 140 pesos, imaginé que podía mandar un whatsapp a mi casa para que cuando llegara, tuvieran a la mano los 60 pesos que me faltaban. Partimos hacia mi hogar.

Tengo que aceptar que el viaje no comenzó del todo mal, en cuanto atravesamos eje central, el taxista se deshinibió y decidió demostrarme todo su talento oculto: «Desnúdate ahora y apaga la luz un instante, y hazme el amor como lo haces con esos amantes, te juro que hoy es la última vez que te burlas de mi, que me engañas«… -cantaba, el galante de mi chofer-, cómo las dudas comenzaron a invadir mi mente, pues no sabía si tanto sentimiento podría ser una «indirecta», decidí echarme una pestañita en lo que llegaba a mi destino…

Comencé a soñar muy rápido,  imaginé que existía una aplicación en mi teléfono celular que me permitía pedir un servicio de taxi con cargo a mi tarjeta de crédito, sin tener que usar efectivo, que me cobrara lo justo, con un conductor respetuoso, que me ofreciera una botella de agua para disfrutar mi viaje y me diera la opción de poner la música de mi agrado, y no La Sabrosita en el 590 de am… De repente desperté, tras recibir el impacto de un tope que según el taxista «ya no se ven en la noche». Finalmente llegúe a mi casa, sin dinero, por tener que pagar la cuota establecida, afortunadamente una taza de café logró quitarme todo ese resentimiento.

El sueño que tuve no era producto de mi imaginación, sólo fue un recuerdo que vivía en mi mente, pues ya varios amigos me habían contado sobre la existencia Uber, pero precisamente ¿Qué es Uber?, ¿porqué ha generado tanta polémica durante estos días?, ¿Porqué se tuvo que morir Jenny Rivera? Veámos.

IMG_4031Uber, es una app que puede ser descargada en teléfonos celulares y que permite solicitar un servicio privado de transporte. La aplicación se encarga de encontrar tu ubicación y conectarte con el conductor más cercano a ti. El servicio únicamente puede ser pagado con tarjeta de crédito y ofrece distintos valores agregados a los de un taxi normal, pues no tienes que cargar efectivo y el conductor cuenta con un localizador GPS, por lo que puede llevarte a cualquier lugar sin mayores inconvenientes, como extra, el conductor te puede ofrecer una botella de agua y conectar tu iPod para ir escuchando la música que a ti te gusta.

Las nuevas generaciones, pueden conceder su voto de confianza sin mayores complicaciones, pues han crecido en un entorno tecnológico, pero los que crecimos con el miedo de poder ser asaltados en un taxi, nos preguntamos ¿Es un servicio seguro? pues este servicio no cumple con la normatividad de la Secretaria de Movilidad de la Ciudad de México. La respuesta se basa en lo que se conoce como economía colaborativa.

Las reseñas que escriben los usuarios de la aplicación son la mejor carta de presentación que puede tener Uber, pues la economía colaborativa es un sistema económico en el que se pueden intercambiar bienes y servicios a través de plataformas digitales entre iguales (conocido como peer-to-peer) por lo que la reputación es sumamente importante en el grandioso crecimiento que ha tenido (y tendrá) Uber, Pues ya tiene presencia en más de 70 ciudades alrededor del mundo, incluyendo ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

El problema de su existencia radica en que los taxistas consideran como competencia desleal a Uber, pues ellos tienen que pagar muchos impuestos y cumplir con muchas regulaciones, incluso, ya hubo un bloqueo vial el pasado 25 de mayo, donde Eliazar Romero Zarate, coordinador general de la Comisión Permanente de Transporte (CTP) declaró: «No vamos a permitir que se legalicen. Si lo tuvieran que legalizar, que sea piso parejo también para ellos; cromática, placas,  tarjetón, seguros. Tienen que estar a la par con nosotros”.

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Bloqueo de taxistas en la ciudad de México contra la existencia de Uber.

Pero mientras los taxistas de toda la vida bloqueaban la ciudad, Uber regalaba viajes gratis. Una nueva alternativa de transporte ha llegado, y aunque debería legalizarce para no entrar en la categoría de taxis piratas, una cosa si es verdad, si desaparece y se bloquea su participación en el mercado, los grandes perdedores serán sus usuarios, pues, lamentablemente, el servicio de taxis no es del todo confiable. Esta puede ser una grandiosa oportunidad para que se mejore el servicio y ofrezca una mejor experiencia a los usuarios que no tienen una tarjeta de crédito pero si la necesidad de transportarse, la tecnología ahí está ¿lo aprovecharán o sólo se lamentarán?

Reflector

Jenny Rivera nunca morirá, mientras viva en nuestros corazones con su música.

  • Prefiero Uber

  • Karina

    Muy bueno Héctor, debo confesar que casi me quedo con el pendiente de lo de Jenni! Jajaja Saludos!